Te veo en la calle
Nuestras miradas se tropiezan y se asustan
Y en un instante se acarician, se disfrutan
Y se alejan después con disimulo
Ese hombre contigo
Y esa mujer que no conozco de mi brazo
Los dos suplentes que, después de aquel fracaso
Nos buscamos tú y yo por no estar solos
Y aún me quema la memoria de tu abrazo
De la pasión que, cuerpo a cuerpo, nos gastamos
Y me la paso—
Deseándote cada día, cada noche
Deseándote, para hundirme en tus abismos
Inventándote cuando tiemblo y me derramo sobre ella
Deseándote a si mismo como estás tú
Deseándome en la farsa de otros labios
Saboreándome, saboreándonos tan lejos y tan cerca
Te entrego mi cuarto
Con el deseo de convertirte en fantasía
Mientras mis manos cual tus manos me acarician
Y sin ti pero en ti me vuelvo loco
Y aún me quema la memoria de tu abrazo
De la pasión que cuerpo a cuerpo nos gastamos
Y me la paso—
Deseándote cada día, cada noche
Deseándote, para hundirme en tus abismos
Inventándote cuando tiemblo y me derramo sobre ella
Deseándote a si mismo como estás tú
Deseándome en la farsa de otros labios
Saboreándome, saboreándonos tan lejos y tan cerca
(Deseándote, cada día, cada noche) deseándote, mujer, cada día, cada noche
(Deseándote, cada día, cada noche) y me quema la memoria de tu abrazo
Y la pasión de tu cuerpo
(Deseándote, cada día, cada noche) nos buscamos tú y yo, cariño, por no estar solos
(Deseándote, cada día, cada noche) para hundirme en el abismo de tu cuerpo
(Deseándote, cada día, cada noche) saboreándonos tú y yo, cada día, cada noche
(Deseándote, cada día, cada noche) cuando nuestros cuerpos se encuentran, disfrutamos tú y yo