Cantan lejos los fusiles cual pajaricos de plomo
Y en el cielo ennegrecido las aves vuelan sin Sol
Y las botas quebradas surgen sobre los cuerpos
En la noche estrellada
Bajo el barro y bajo el fuego todo suena más sincero
La verdad no tiene dueños en esta tierra de Sol
Y las madres que lloran van tejiendo memoria
Con el hilo del duelo
Y los hombres que vuelven ya no saben su nombre
Por tan grietas en el pecho
Crujen lentas las amarras donde habita el silencio
Y en el aire de ceniceros secos buscan el Sol
Y las voces dormidas se confunden en niebla
Entre rezos y heridas
En el polvo y la vigilia se deshacen las pisadas
La esperanza se hace astilla en la tierra de Sol
Y los hijos del hambre ya no esperan el trigo
Se alimentan de ausencia
Y los sueños se ahogan persiguiendo la orilla
Cuando crece la marea
Y si el miedo nos separa en el frente cantaremos
Y si el viento sopla en contra lucharemos por llegar
Y cuando la tierra llore en el cielo sembraremos
Si el silencio nos oprime gritaremos la verdad
Y las almas errantes van surcando los campos
Donde habita su condena
Y las cartas que nunca llegarán a destino
No tienen quien las lea
Y los pocos que quedan cantarán sinceras
Se acompañan en las penas
Y si el miedo nos separa en el frente cantaremos
Y si el viento sopla en contra lucharemos por llegar
Y cuando la tierra llore en el cielo sembraremos
Si el silencio nos oprime gritaremos la verdad
En las calles abatidas juegan los niños que quedan
Y las madres con su nido ya no recuerdan el Sol
Y los viejos del pueblo con el alma de piedra
Ven matarse a sus nietos
Y el del frente mal trecho entonan este canto
Por aquellos que se fueron
(Lalalala)
Y si el miedo nos separa en el frente cantaremos
Y si el viento sopla en contra lucharemos por llegar
Y cuando la tierra llore en el cielo sembraremos
Si el silencio nos oprime gritaremos la verdad