Hablaré de aquella cuyas piernas Se asemejan a un gesto La que se arroja desde lo alto de sus ojos Desde lo oscuro de su cuerpo
La que me quiere con delirios Con escándalos y silencios La que tiene palabras para nosotros Y una sonrisa para nuestros secretos
Hablaré de la que dispone de un minuto Para el mediodía De su vida para siempre De mi amor para la eternidad
Ella, que tiene la debilidad de esperarme Y la manía de quererme Tú, donde el error se hace acierto, oh, belleza Tú, que tienes la delicadeza de existir
Ella, que tiene la debilidad de esperarme Y la manía de quererme Tú, donde el error se hace acierto, oh, belleza Tú, que tienes la delicadeza de existir