Mil veces te he pretendido borrarme de mi memoria Con esa sed infinita de quien busca el olvido No puedo porque me sigue el recuerdo de tus labios Tu mirada, tu sonrisa y de todos tus encantos, de todos tus encantos
Desde el día que te fuiste, mis ojos se han convertido En profundos manantiales de lágrimas y tristezas Aún tengo las mejillas de llanto humedecidas Añorando aquellas horas que tú has vivido en mí, que tú has vivido en mí
Que mis noches solitarias pienso en otros amores Que reemplacen en mi mente tu imagen que me tortura Mentira, cuando yo muera encontrarás en mi tumba Por ti sigue ardiendo la llama de nuestro amor, la llama de nuestro amor