El domingo en la tarde del 24 de mayo Tuvo el balón pie peruano, el más trágico final Del modo más despiadado morían nuestros hermanos En un mar de confusiones aquella tarde infernal Esta desgracia inclemente nos ha roto el corazón La tragedia del estadio nunca vamos a olvidar
Con mucha pena Cientos de vidas inocentes Por un gol injustamente anulado
Descansen en paz, hermanos víctimas del infortunio Nos llevan la delantera que injusticia señor Pidamos al Dios divino perdón para los culpables Mientras nosotros lloremos con tierno llanto de dolor Mientras nosotros lloremos con tierno llanto de dolor