¿Qué pensaste, traicionera? ¿A dónde ibas a parar? Junto con tu mala suerte, tú tenías que pagar La culpa no ha sido mía de todo lo que ha pasado Tus caprichos, tus orgullos son los que nos separaron
Ha sido muy necesario en que busques mi relevo Aunque tengas tres o cuatro, a mí no me importa un bledo Si escribo, también lo firmo, a la que quiero olvido Y si olvido, no aborrezco, vuelvo a querer y se ofrecer